El frío no era solo del clima en Hoth. Era el frío de la derrota anticipada, de la huida constante. Luke Skywalker observaba el horizonte blanco, su aliento formando nubes efímeras. El Imperio los había encontrado una vez más. Y esta vez, no venían con destructores estelares nada más. Venían con algo peor: paciencia.
"Yo soy tu padre."
Ahí, entre nubes y traiciones, entre un Lando que aprendió el precio de la lealtad y un Han congelado en carbonita, Luke comprendió la verdad más cruel: el Imperio no solo atacaba con naves y soldados. Atacaba con secretos. el imperio contraataca
Y entonces llegó la orden: "Cada uno por su cuenta." El frío no era solo del clima en Hoth
Y el eco de esas palabras no lo dejaría dormir jamás. entre nubes y traiciones