—¡Me quieren quitar las latas! —jadeaba—. ¡El documental completo existe! No son profecías, son instrucciones.
El portero asintió, y por un instante, Laura juró ver en sus ojos la escena 47.
Y una sonrisa que no recordaba haber puesto. Laura nunca subió el hallazgo al catálogo. Dejó la caja en la estantería más alta del sótano, junto a otras cajas iguales que nunca había notado antes. el secreto documental completo en espanol
Cargó el último rollo. Aparecía una pantalla en blanco. Una voz en off, la misma de la descripción de doña Clara, comenzó a hablar lentamente:
Solo su reflejo en la pantalla apagada.
—Vi cómo se fabrica el olvido. Vi a los mismos hombres, siglo tras siglo, borrando el documental original para que nunca esté completo. Pero siempre hay una copia. Y quien la ve… cambia.
La pantalla se volvió negra. Laura sintió que el suelo se movía. Miró la caja de hojalata: ahora estaba vacía. No había rollos, no había Varela, no había doña Clara. —¡Me quieren quitar las latas
Adentro había tres rollos de celuloide de 35 mm, perfectamente conservados. Según el inventario, pertenecían a un cineasta desconocido llamado R. Varela, quien había desaparecido en 1978.