Pollitos En Fuga- El Origen De Los Nuggets -

El pánico estalló entre los más pequeños. Corridas, piadas de terror, plumas volando.

Nadie supo responder. Pero esa noche, la vieja Gallina Sabia (llamada así porque había sobrevivido a tres intentos de sopa) reunió a todos en el establo.

—Hijos míos —susurró, mientras miraba hacia la planta procesadora al otro lado del camino—, los nuggets no nacen de los árboles. Los nuggets… se hacen . Pollitos en fuga- El origen de los nuggets

Los pollitos se organizaron como pudieron. Usaron ligas como resorteras, cucharas como palancas y un viejo mapa de la ruta del camión repartidor que dibujaron en una servilleta. Cavaron un túnel debajo del gallinero (con la ayuda involuntaria de un topo miope) y fabricaron un globo aerostático con bolsas de basura y el aliento de doña Pepa, que era muy caliente por tantos chiles que comía.

Ahí, entre cartones y latas, Pip comprendió la verdadera lección: El pánico estalló entre los más pequeños

Pero la gran noche de la huida, algo salió mal. El globo se enredó en los cables de la luz, el túnel terminó en la pocilga del chancho Rómulo (quien los obligó a escucharlo cantar rancheras a cambio del paso libre) y, para colmo, el vigilante nocturno —un perro salchicha con problemas de insomnio— los olió a tres metros.

—¡Y con salsa BBQ!

Y colorín colorado, este pollito escapó del empanizado.

Al amanecer, agotados y cubiertos de tierra, los pollitos llegaron a la ciudad. No sabían a dónde ir, pero encontraron refugio en una azotea abandonada, llena de macetas y una gallina punk que tocaba la batería con picos de botella. Pero esa noche, la vieja Gallina Sabia (llamada

Y les mostró un folleto arrugado que había picoteado de la basura. En la portada, un pollito sonriente entraba voluntariamente a una máquina. Adentro, diagramas mostraban: Selección, triturado, empanizado, fritura . Al final: una cajita feliz.